“Investigar el pasado. Literatura y memoria histórica”


Zapatero, Aub y Pablo Iglesias

Charla literaria en el CPI sobre la recuperación de la memoria histórica

No acogemos muy a menudo a Zapatero en la sede de la agrupación de Bruselas. Tampoco es muy habitual que se hable de literatura en el CPI. Y menos aun que en un acto de la agrupación la media de edad esté por debajo de la treintena. Pues, increíble pero cierto, estos tres casos se dieron todos el 30 de mayo pasado en el Pablo Iglesias.

¿La ocasión? Una charla literaria bajo el lema “Investigar el pasado: literatura y memoria histórica”. El ponente: Javier Sánchez Zapatero de la Universidad de Salamanca.  

Para los que se perdieron esta cita cultural, Progres@ os resume lo esencial de la ponencia: 

Todos sabemos que la historia la escriben los vencedores. Los grandes dictadores tienen que legitimarse y propagar sus propios mitos. Franco no iba a ser menos, así que, nada más acabar con la guerra civil, se puso manos a la obra.

El Caudillo se serviría de todos los medios para que la conciencia popular avalara su versión particular de la historia reciente, denigrando la Segunda República (una banda de matacuras anárquicos) y celebrando su golpe de estado (heroica restauración de los valores nacionales).  

Fue así fraguándose, durante el Franquismo, una determinada memoria histórica afín a los valores promovidos por el régimen, es decir conservadurismo, centralismo y obedeciencia religiosa.  

Y no quedaba sitio para la pluralidad — ¡para algo era una dictadura! Quien no estaba conmigo estaba contra mí y, por tanto, enemigo del régimen y anti-español. Los censores se encargaban de que sólo los mensajes ‘Franco-friendly’ pareciesen en la prensa, los teatros y las novelas. Y los escritores que se negaban a conformarse se tuvieron que marchar al exilio.

 Pero no sólo desaparecían los autores en persona, sino su obra también. Ya no se encontraba los libros de Francisco Ayala en las bibliotecas públicas ni en las librerías. Ya no se estudiaba a Max Aub en las universidades ni en los institutos. Los autores del exilio dejaron de existir.  

Muerto Franco, empieza el largo proceso de “recuperación de los derrotados”. La literatura del exilio vuelve gradualmente, muy despacito, a las aulas, a los planes de estudios y a las bibliotecas. Y poco a poco irá apareciendo en España una literatura que contribuirá a una nueva conciencia colectiva, a una nueva memoria histórica. 

Se trata de novelas históricas, claro, pero también de novelas negras, policíacas, de intriga y de obras que, aunque ficticias, cuentan “verdades esenciales” de nuestra historia inmediata, “lo que fue y también lo que pudo haber sido”.

En conclusión, la memoria puede que sea algo individual pero, según Javier Sánchez Zapatero, existe una conciencia colectiva que sirve de trasfondo de las memorias de cada uno. El régimen franquista tergiversó vilmente esta conciencia que sólo ahora se está recuperando. La literatura jugó un papel importante en todo este proceso.

Tom Morgan

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Opinión

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s